Problemas de salud

Mame trabaja en un restaurante senegalés de Madrid. Lleva en España desde los 16 años, está casada con un senegalés de su ciudad natal y tiene un hijo de 8 años que anda a caballo entre dos tierras: la de sus padres y la suya propia. Como otras mujeres senegalesas, Mame tiene problemas compaginando su trabajo y las demandas de la maternidad.

LUNA VIVES / PATRICIA GARCÍA

El dilema es el siguiente: si cuida de su hijo Pape se arriesga a perder su trabajo y su permiso de residencia; si trabaja, ha de pagar a alguien para que cuide de Pape (lo que le costaría más de lo que gana en un mes) o mandarlo a Senegal durante parte del año para que lo cuiden las mujeres de su familia política.

En los hogares senegaleses, las mujeres suelen cuidar de los pequeños de la familia de forma conjunta, así que a Mame (como a muchas otras madres senegalesas que viven en España) no le resulta problemático enviar a su hijo a Senegal por una temporada. La separación es dolorosa para ambos, pero no parece haber muchas opciones. Además, razona Mame, “así Pape aprenderá a hablar wolof y francés, recibirá una educación religiosa y conocerá la tierra de sus padres”.

Desde Senegal, Aminata, la hermana de su marido, opina que es una buena decisión. “A mí no me importa en absoluto, es más, considero mi deber asegurarme de que Pape recibe una buena educación aquí en Senegal, y así la vida es más fácil para Mame y su marido.”

Uno de los grandes problemas para estos padres y madres es asegurarse de que sus familiares en Senegal reciben un cuidado médico adecuado. El acceso a servicios sanitarios es un grave problema en Senegal, donde éstos son caros, escasos y la calidad, siendo generosos, variable. Menos de un tercio de la población tiene acceso a infraestructura sanitaria, proporción que se incrementa en las zonas urbanas (54%).

Problemas como la alta mortalidad infantil, salud reproductiva, paludismo y enfermedades de transmisión sexual (incluyendo el sida) no se tratan o se tratan con recetas caseras que pueden agravar el problema. La salud de la mujer es un problema particularmente grave, como muestra la altísima tasa de mortalidad maternal: 980 mujeres de cada 100.000 mueren durante el parto (en España, la tasa es de 4 por cada 100.000). Muchos de estos partos se producen en clínicas clandestinas.

Entre los factores que explican el estado del sistema sanitario están la falta de medios materiales y humanos. No ayuda que, sólo entre 1995 y 2005, el 51% del personal médico y un 27% del personal de enfermería haya emigrado a países como Francia o Canadá, dejando a Senegal sin el capital humano necesario para mejorar la situación de la sanidad en el país.

De modo que, con frecuencia, las mujeres senegalesas que viven en España invierten gran parte de sus ahorros en cubrir los gastos médicos de su familia en origen, siguiendo el proceso desde la distancia y en la más absoluta de las incertidumbres. El hijo de Mame sufrió fiebres muy altas el año pasado, pero nunca se supo la causa. La hija menor de Marianne, que desde hace 3 años vive en Almería, sufre una infección en los ojos desde hace meses, pero aún no han podido conseguirle una cita con un oftalmólogo. La hija de Thioro lleva demasiado tiempo arrastrando las consecuencias de un parto que tuvo lugar sin ninguna asistencia médica. Y la lista continúa…

Javier Acebal

About the author: Javier Acebal

I'm a photographer based in Dakar (West Africa). I love to document cultures and people! (but also working for tourism industry).

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