30 fotos que resumen mis primeros 8 años en África.

javier-acebal-portfolio-14A veces es bueno pararse un momento, mirar hacia el pasado y ordenar las imágenes que representan los momentos más importantes para nosotros durante los últimos años. Cuando terminas y ves el resultado, te hace recordar cosas que, quizás por la rutina del día a día, olvidamos.

Así que eso hice, revisé TODAS las fotos que he publicado en Ancorpiu y creé una carpeta con al menos una foto de cada uno de esos momentos especiales. El resultado fue que había muchas más de las que esperaba, así que tuve que hacer una selección de 30 para compartirla con vosotros. Pues aquí va, una especie de portfolio de mis últimos 8 años. No he incluido fotos comerciales, de eventos o periodísticas porque he preferido centrarme en aquellas que ya había publicado en la web, (¡no me gusta mezclar una foto de un Ministro con un plato de gambas!).

¡Allá vamos!

Un colegio en el sur de Etiopía.
Esta es la primera imagen que publiqué en Ancorpiu y con la que gané el concurso del 1º Concurso de Fotografía Solidaria (2009, Diputación de Jaén, España): Una escuela en Etiopía (2006). Lo primero que me sorprendió cuando llegué a Etiopía (sin contar la tormenta de nieve en un sitio que pensaba que era casi un desierto), fueron los niños en las escuelas. Antes de llegar, tenía una imagen de Etiopía muy influenciada por los medios de comunicación, imágenes en blanco y negro de niños pobres sin comida, moscas en sus caras y una connotación implícita de inevitable y silenciosa muerte. Y sin embargo, cuando llegué y encontré colores y niños felices corriendo hacia los colegios, hablando, gritando, cantando y jugando, niños que aunque muchos de ellos tienen problemas, quieren ir al colegio y aprender para quizás convertirse en médicos o profesores. Es cierto que muchos de ellos no pueden permitirse una educación superior, pero tienen un sueño en la vida.
Madre e hijo en el hospital de Bushulo.

Padre e hija en el hospital

Hospital of Bushulo, Etiopía, 2006. Desafortundamente, todavía hay muchas personas que sufren graves enfermedades y que tienen serias dificultades para costearse los tratamientos. Es por eso que la gente espera hasta el último momento para ir al médico y en muchas ocasiones es demasiado tarde. Conocer a este padre y a su hija me impresionó mucho, acababan de llegar de su poblado y ambos tenían una infección de tuberculosis avanzada.

Awassa Youth Campus.

Cuando tenía 20 años, imaginaba un circo como algo relacionado con los extraños personajes que podías encontrar en la película Freaks, Lionel cara de león, gigantes como Karl de la película Big Fish, y por supuesto el tradicional espectáculo de animales y payasos, pero nada más. Después descubrí Awassa Youth Campus (Etiopía, 2006) y su circo, un grupo de personas que a través del circo trabajaban para crear conciencia social sobre problemas como el VIH o la violencia de género, un espacio donde sus participantes desarrollaban herramientas sociales para sus propias vidas. Y me enamoró. Puedes encontrar más información en este artículo.

El bar de Tadelech.

Boricha Woreda, Etiopía, 2007. El bar de Tadelech. ¿Te imaginas trabajando 365 días al año, preparando 150 comidas al día en tu propio bar y ganando 15€… AL AÑO? Puedes leer la historia de Tadelech aquí. En la foto, una amiga de Tadelech está sentada en frente de tres hombres bebiendo Araki, un licor local bastante fuerte.

Una familia borana, Etiopia

Yabello Woreda, Etiopía, 2007. El hogar de Eleema: una cabaña borena. Recuerdo estar hablando con la familia de Eleema sobre el Gada (el interesante sistema de gobierno de la etnia borena), género, religión y la vida en general. Me explicron que para ellos la naturaleza es la base de la vida y la muerte es un hecho normal dentro del ciclo de la naturaleza. Entonces, cuando una persona fallece, dejan el cuerpo debajo de un árbol para que la naturaleza se alimente de él tal y como ese cuerpo se alimentó de la naturaleza. A continuación me preguntaron qué hacíamos nosotros con los cuerpos de las personas que morían y recuerdo sentirme avergonzado y sin saber cómo explicar que guardamos el cuerpo en una caja para almacenarlo en un tipo de estantería…La historia completa la puedes encontrar aquí.

Una familia borana, Etiopia

Dembella, Etiopía 2007. Sinana realmente me impresionó, apenas me dirigió la palabra pero no porque fuera antipática o poco sociable sino porque no tenía ni un momento de reposo. Sinana trabajaba intensamente y sin parar: limpiaba la casa, el corral, ordeñaba las vacas, trabajaba la tierra, alimentaba a los niños, cocinaba e iba a recoger agua al pozo. Todavía la recuerdo transportando 50 litros de agua a la espalda durante los 20 minutos que se tardaba en ir desde el pozo hasta su casa. Aquí la historia completa.

Una familia borana, Etiopia

Después de un descanso en España, decidí volver a África… esta vez a Senegal con el Servicio de Voluntariado Europeo. Allí me encontré con la otra cara del colectivo más grande de migrantes subsaharianos de España, y conocí especialmente la situación de las mujeres en el país. El resultado fue una exhibición en Granada “Mujeres y Fronteras” con Luna Vives.

Una familia borana, Etiopia

Dakar, 2008: Un grupo de mujeres están lavando ropa a mano en Guédiawaye, un suburbio de Dakar donde la mayoría de la población depende del dinero que les envían sus familiares en Europa. Otra de las imágenes incluidas en la exposición de Granada.

Rawan Diallo en el 2009

Thiaroye, 2009. Vivir durante medio año en el extrarradio de Dakar me dio la posibilidad de conocer gente interesante que dentro de un entorno difícil, intentan florecer. Es el caso de Rawan Diallo, que en aquella época no era más que un chaval de 14 años al que le encantaba hacer rap con sus amigos y que ahora, en 2014, ha conseguido hacerse un buen CV artístico, apareciendo incluso en TV.

Una calle en Guediawaye, Dakar.

Otra vez un descanso, y otra vez de vuelta. 2011, Guédiawaye por la noche. Los niños están viendo el Madrid-Barça en la televisión de la panadería, mientras tanto, algunos panaderos descansan, hablan y toman té. Esta es una noche corriente en Gúediawaye. Más imágenes aquí.

Ibou y Nene en Dakar.

¡Fiesta! Estamos en Senegal (Dakar) en la boda de Ibou (de Costa de Marfil) y Nene (de Mauritania).

Ami Diop.

Guediawaye, 2011. Vivir con la familia me ayuda mucho a comprender mejor la cultura y también a practicar con mi nueva cámara. Ami Diop (foto), siempre me ayuda cuando necesito una modelo, ¡aunque ese día no parecía estar muy contenta!

Fiesta en Dakar

Guediawaye 2011. Alegría, alegría y más alegría. Las celebraciones significan felicidad, y eso es lo que muestra esta foto. Otra boda, otra oportunidad de reir, cantar, y bailar.

Mame Fatou junto a su hijo en la maternidad de Dakar.

Guédiawaye, 2012. ¡Riiiiing! El teléfono suena, llaman de Guédiawaye…”Javi, ¡tienes que venir!, ¡Mame Fatou acaba de dar a luz a un niño!”. Cuando llegué allí les encontré tumbados en una colchoneta, en una pequeña sala de partos con unas pocas camas y un equipo rudimentario para asistir a las mujeres en el parto… Tiene que ser muy difícil dar a luz en esas condiciones, pero Mame Fatou estaba feliz, mirando radiante a Mohammed, su nuevo hijo.

Boda en Senegal.

Parcelles, 2012. Las bodas son posiblemente las mayores celebraciones en la vida de los senegalees. Sólo caminando por la ciudad es muy probabole que te encuentres una carpa improvisada en medio de la calle para un encuentro o una celebración donde la gente está bailando, comiendo o rezando. Esta vez eran Binta y Ameth los que se casaban.

Festival de danza tradicional africana.

Dakar, 2012. Lo tradicional está todavía muy presente en la vida diaria en Senegal. Tuve la oportunidad de asistir a un festival de danza tradicional, pero no voy a intententar explicar con palabras las emociones o la energía que se respiraba en el ambiente, para eso tengo las fotos.

Durante la fiesta de Tabasky, Aziz con su Bubu

Celebración deTabasky, 2013. La gente se viste elegante para este día y van de casa en casa visitando a sus amigos y familiares. Es una fecha interesante que la mayoría de los senegaleses musulmanes celebran con alegría. Mis amigos estaban felices de que les hiciera fotos, pero Aziz (foto), piensa que está más guapo cuando se pone serio.

Luchador entrenando en el gimnasio de Dakar.

Dakar, 2013. La lucha es un deporte multitudinario que se ha convertido en un auténtico fenómeno social de gran trascendencia en el país, con mucha más relevancia que cualquier otro deporte. Luchadores profesionales como Djily Mbaye (foto), siguen duros entrenamientos diarios en la playa y el gimnasio.

El luchador senegalés Djily Mbaye.

Dakar, 2013. Procedente del sur de Senegal y practicada desde hace más de diez siglos, la lucha senegalesa es un deporte multitudinario que ha derivado en un auténtico fenómeno social de gran trascendencia en el país, muy superior en relevancia y protagonismo a cualquier otra actividad deportiva. Y desde Ancorpiu hemos lanzado una publicación con fotos mías y un precioso relato de Cova Álvarez que puedes encontrar aquí.

Circo en Dakar, Sencirk.

Dakar, 2013. Circo
Otra vez redescubro el circo. Mamadou tuvo la polio, pero siguió luchando para conseguir sus sueños. Con él aprendí el significado de resilencia y crecimiento personal.

Proyecto financiado por la AECID.

Kolda 2013, El desarrollo es necesario, y pequeños proyectos pueden cambiar la vida de muchas personas, especialmente cuando hablamos de seguridad alimentaria en las zonas rurales. Tuve la oportunidad de documentar el impacto de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo en Senegal, y este es el resultado. (Créditos: © Javier Acebal – AECID)

Mujer senegalesa junto a un molino automático.

Bignona 2013. La vida puede ser difícil cuando trabajas con tus propias manos. No sólo por el daño que sufren las manos pero también por el desgaste de tiempo y energía que conlleva. Las mujeres en las zonas rurales de Senegal están sobrecargadas de tareas y simples máquinas pueden aligerar la carga laboral y mejorar sus vidas notablemente. (Créditos: © Javier Acebal – AECID)

Escuela en Casamance.

Ziguinchor 2013. Estudiar es algo serio, no todo el mundo tiene acceso a la escuela y no todo el mundo es consciente de la importancia de la educación. La educación abre puertas al desarrollo, a la toma de conciencia y de decisiones y a la libertad. No mires a la cámara, mira a la pizarra… (Créditos: © Javier Acebal – AECID)

Absa Ka

Malem Hodar 2013. Esta chiquilla (Absa Kâ) me cautivó con su sonrisa traviesa, le encantaba que le hiciera fotos y a mí me encantaba hacérselas. Es de una pequeña aldea donde la ONG Sightsavers trabaja para prevenir enfermedades, y esa mañana fue el turno de los niños. (Créditos: © Javier Acebal – Sightsavers)

Niño talibé en la escuela coránica

Kaffrinne 2013. Fode es un talibé, uno de esos niños que envían a las Daaras a aprender el Corán. Algunas Daaras son simplemente escuelas, otras no y los niños viven en condiciones horribles y son obligados a mendigar en las calles bajo la amenaza de ser castigados con violencia e incluso abuso sexual. (Créditos: © Javier Acebal – Sightsavers)

Hafe Mbaye

Kaffrinne 2013. Hace es un Baye Fall de un pueblo llamado Malem Hodar. Tenía un problema de triquiasis y había perdido considerablemente su visión, pero gracias a la ONG Sightsavers pudo operarse y ahora puede volver a ver. Mira su sonrisa…no nos damos cuenta de la importancia de la salud hasta que la perdemos. (Créditos: © Javier Acebal – Sightsavers)

Operación de tracoma

Kaffrinne 2013. Los recursos sanitarios en la región de Kaffrinne son muy limitados y aunque haya ONG que estén trabajando por mejorar la situación, todavía hay muchas personas que no pueden ser tratadas. Ousmane Camara es un buen doctor y una persona de recursos que entrenó a varios enfermeros como el de la foto para poder hacer operaciones básicas y así poder atender a mucha más gente. (Créditos: © Javier Acebal – Sightsavers)

Panadería tradicional africana.

Mar Lodj 2013. Son las 5 de la madrugada, Babacar lleva una hora trabajando y la masa del pan ya está lista para ser horneada. La gente de la aldea está a punto de llegar para comprar su “tapalapa” para el desayuno y la comida. Yo ya he disfrutado el mío y el sol ni siquiera ha salido aún.

Piragua tradicional africana en Joal.

Joal-Fadiouth 2013. Thierno ha sido piroguier durante los últimos 20 años y le encanta. Me dijo que prefería estar consigo mismo y con el mar que con los humanos, le habían traicionado ya demasiadas veces. Aun así Thierno siempre sonríe y me acoge con una actitud positiva hacia la vida.

Javier Acebal

About the author: Javier Acebal

I'm a photographer based in Dakar (West Africa). I love to document cultures and people! (but also working for tourism industry).

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